¿Por qué Yoga?
El estilo de vida en la sociedad actual nos
obliga a afrontar multitud de responsabilidades que hacen que nos
olvidemos de nosotros mismos y de nuestras propias necesidades.
Esto
pone a prueba nuestra capacidad de resistencia física y emocional,
provocando con frecuencia la aparición de estrés y ansiedad. Todo ello
afecta negativamente a nuestro estado de salud y también a nuestra
relación con los demás.
Dolores de espalda, de cabeza, problemas digestivos, cardíacos, depresiones, etc., tienen su origen en situaciones de conflicto por tensión, insatisfacción, ansiedad o desesperanza.
Ante
esta situación, las personas buscamos soluciones tratando de llenar
nuestra vida con actividades y ocupaciones que, en el fondo, no terminan
de resolver esta inquietud, esta demanda interna de paz y
bienestar. Estamos buscando respuestas que no todo el mundo
conoce ni tiene la capacidad de ofrecer.
Con la práctica
continuada del yoga, iremos liberando la tensión a la vez que conociendo
todos aquellos elementos que interfieren en nuestra realización y
crecimiento personal, aprendiendo primero a aceptarlos y comprenderlos
para después poder superarlos.
El
yoga facilita el reencuentro con uno mismo, con nuestra verdadera
naturaleza, devolviéndonos la seguridad y fortaleciendo la confianza en
nosotros mismos, conquistando de esta forma un auténtico estado de
plenitud.
Se trata de aportar a nuestra vida lo que le falta.
Y si hay algo que nos falta hoy en día es ecuanimidad y serenidad en nuestra relación con los demás, pero sobre todo, en la relación con nosotros mismos.
Así pues, la serenidad y la relajación se convierten hoy en día en medicinas imprescindibles, de la misma manera que lo fueron en su tiempo la penicilina u otros descubrimientos terapéuticos.
Hasta hace unos años el yoga era practicado por un número reducido de personas. Sin embargo, en la actualidad, esta actividad está integrada dentro de la sociedad como una práctica habitual y saludable. Cada día son más las personas que practican yoga porque se hacen conscientes de lo necesario que es el equilibrio y la tranquilidad en sus vidas, consciencia que mejora su actitud e incluso añade calidad al resto de sus ocupaciones. Dedicar un tiempo a conocerse, a entenderse y comprenderse hace que podamos ir descubriendo y expresando lo mejor de nosotros mismos.
Cualquier persona puede acceder a la práctica del Yoga. El Yoga no es contorsionismo, ni una religión, ni una secta, estas ideas preconcebidas son fruto del desconocimiento y la ignorancia. El yoga es una bella y milenaria ciencia que nos ayuda a entendernos y a retomar el equilibrio perdido.
Sin duda, la mejor postura ante la vida
.